Concentración NO MÁS MUERTES EN EL ESTRECHO, 26-02-2019

De   febrero 26, 2019

Manifiesto leído por su autor durante la concentración de esta tarde:
¡NO MÁS MUERTES EN EL ESTRECHO!

Una vez más estamos de luto en la Frontera Sur. Hoy, una y otra orilla llora la muerte de un hombre joven de origen subsahariano encontrado en una embarcación hinchable a la altura de Torre Vigía en la desembocadura del Guadalmesí, sin que hasta ahora se conozcan más detalles sobre este hecho.
Esta trágica muerte, como todas las anteriores, nos llena de dolor y de angustia, y nos sobrecoge el corazón, porque, una vez más, estamos de luto por un hombre del que no sabemos su nombre, su apellido, su historia, su vida. Nada. Era un inmigrante más. Pero tenía nombre, apellidos, historia y vida, igual que nosotros. Y quería vivir como nosotros en una sociedad mejor.
El Mediterráneo y nuestro Estrecho se han convertido en la gran valla fronteriza de nuestro continente. Los años 2016 y 2017 encendieron las alarmas por la pérdida de vidas, superando las 200 personas en ambos años (295 y 249 respectivamente). Y, sin embargo, el 2018 nos ha dejado una cifra estremecedora: 1.064 personas han perdido la vida en su intento de llegar a nuestro país. Una cifra superior a la suma de los cinco años anteriores y la más alta desde el año 2006 cuando en el marco de la llamada «crisis de los cayucos» perdieron la vida 1.167 personas.
Ese aumento del número de muertes en el mar, en nuestro mar, no es solo una tragedia sino una vergüenza. A pesar de ello, la cifra puede ser mucho mayor, ya que no podemos obtener datos fiables de rutas como la de Argelia hacia el levante peninsular o desde África occidental a Canarias. Incluso los datos de Marruecos son con toda probabilidad parciales dada la opacidad del régimen.
El nivel del drama en nuestra Frontera Sur alcanza proporciones dantescas si tenemos en cuenta que muchos de los naufragios nunca llegan a conocerse, amén de las numerosas personas que pierden la vida en el tránsito, en el desierto, por ejemplo, de las que no sabemos nada. De la cifra total, constatamos que se ha encontrado 499 cadáveres y han desaparecido sin que se pudieran encontrar 565 personas.
A pesar de todo, el tópico sigue haciendo que nos preguntemos por qué quieren venir. Por qué lo siguen intentando. Por qué no se cansan. Parte de las respuestas tienen que ver con las guerras, la corrupción, el hambre, la falta de perspectivas de futuro o la persecución por causas políticas o por la condición sexual o religiosa de los migrantes.
Por ello, estamos obligados por nuestras conciencias a denunciar este fracaso tan absoluto de las políticas migratorias de España y de la Unión Europea para abordar este fenómeno. Unas políticas que ni impiden que vengan, ni impiden que mueran. Es una vergüenza y clama al cielo que después de 30 años sigamos lamentando cada día, cada semana y cada mes nuevas muertes en el Estrecho.
Además, la inmigración irregular se está haciendo invisible para la población del Campo de Gibraltar porque lo que hasta ahora era todo improvisación, dicen que ha sido mejorado, organizado y controlado, pero los inmigrantes siguen viniendo como antes y apareciendo cadáveres como siempre. Y los hombres de bien debemos reaccionar y no tolerar como normal esta tragedia, esta barbarie.
Urge otra mirada, urge otro modelo de acogida, respetuosa con los derechos humanos y que facilite vías seguras y legales para ordenar de manera digna los flujos migratorios en esta Frontera Sur. Solamente si se articula una política que promueva vías seguras y vías legales se frenaran las muertes en el mar y en nuestras fronteras terrestres. Esta desgarradora situación es intolerable para cualquier sociedad democrática.

¡Basta Ya! ¡No más muertes en el Estrecho!

Por un mar solidario y acogedor. Por un mundo mejor.

Algeciras, 26 de febrero de 2019
J. Luís Jiménez, (miembro de APDHA-Campo de Gibraltar)

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