“NO MÁS MUERTES DE INMIGRANTES. POR UN MAR SOLIDARIO Y ACOGEDOR” 

De   junio 21, 2019

22 personas inmigrantes mueren en el mar de Alborán, ni Marruecos ni España respondieron a tiempo a la petición de auxilio

La muralla marítima del Mediterráneo que rodea a Europa viene provocando desde hace más de 30 años la muerte de miles y miles de personas que, procedentes del continente africano, querían llegar a esta Europa de los Derechos Humanos para establecerse y vivir decentemente.
A pesar del artículo 13 de la DUDH (“1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. 2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país”), no existe un derecho reconocido internacionalmente “a emigrar, a entrar en otro país”. Sin embargo, las políticas migratorias europeas de control y contención, están originando una limitación grave e incluso, una eliminación de otros derechos reconocidos en la normativa internacional como es el DERECHO A LA VIDA, que es extensible a todas las personas.
Desde Europa se está priorizando la contención de las migraciones irregulares frente a la protección de la vida demostrando que no hay interés alguno en la protección de los derechos humanos de las personas migrantes; se están preocupando sobre todo de colocar la frontera de Europa cuanto más alejada, mejor. Esa externalización se está traduciendo en aumento de controles policiales en países de origen o tránsito, o en acuerdos bilaterales o multilaterales de repatriación.
Con esta política, se pretende reducir la responsabilidad de los Estados receptores europeos negando el derecho a emigrar de las personas y, por otra parte, pretenden aumentar la responsabilidad de los Estados de origen o en tránsito. En todo caso, la responsabilidad de lo que les pueda ocurrir, y de hecho está ocurriendo, a las personas que quieren llegar a Europa (muertes, vulneraciones sistemáticas de derechos, criminalización…) ha de ser compartida por todos los Estados y Gobiernos respectivos, incluidos los europeos.
La carencia de vías legales de acceso a Europa y las políticas basadas exclusivamente en el control de la inmigración irregular, ha convertido al Mediterráneo en el mayor cementerio de migrantes del mundo sesgando la vida de bebés, niños, niñas, adolescentes, jóvenes y personas adultas.
Miles de muertes que son la consecuencia extrema de un acto de valentía de las personas migrantes que, aún a riesgo de perder la vida, se sublevan contra las desigualdades que provoca un sistema económico que es avalado por Europa con sus acuerdos y que reparte el mundo en función de intereses económicos.
Reconocemos la inmigración irregular como una acción excepcional de desobediencia humana, un acto de desobediencia civil imparable que se rebela ante sus decisiones políticas que utilizan las fronteras para regarlas de muerte, violencia, criminalizar a las personas, vulnerar derechos humanos básicos y alimentar discursos xenófobos y endogámicos.
Exigimos NO MÁS MUERTES DE INMIGRANTES.
Salvaguardar la vida es un deber que nos obliga a toda la ciudadanía pero sobre todo, obliga a quienes ostentan responsabilidades políticas. Les toca poner a disposición todos los recursos humanos y técnicos necesarios para que perder la vida no sea un hecho “normalizado” ligado a la inmigración irregular.

¡BASTA YA!
¡POR UN ESTRECHO DE VIDA Y ESPERANZA!
¡POR UN MAR SOLIDARIO Y ACOGEDOR!

20 de junio de 2.019
Asociación ALGECIRAS ACOGE

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